Somos herederos de un gran legado

La Biblia es un libro que ha sido estudiado por más de veinte siglos por todo el Cuerpo de Cristo. Innumerables creyentes que amaron a Dios y Su palabra dedicaron sus vidas a escudriñarla hasta entender su significado profundo. Hoy, como miembros de Su Cuerpo, somos los herederos de sus descubrimientos y aprendizaje: los beneficiarios de un maravilloso legado.

Así pues, con base en las experiencias de aquellos maestros que nos precedieron, queremos compartir contigo tres maneras prácticas de entrar en la Biblia —cada una con su propio beneficio— las cuales puedes practicar en diferentes momentos del día. Entrar en la Biblia de esta manera ha sido para nosotros una guía muy útil para recibir revelación cada día.

1. Tomar uno o dos versículos para contactar al Señor

Lo primero que necesitamos al iniciar el día es activar nuestro espíritu y entrar en un contacto vivo con el Señor. La mejor manera es hablar directamente con Él utilizando uno o dos versículos. No es suficiente leer con los ojos y procesar palabras con nuestra mente: necesitamos ejercitar nuestro espíritu para contactarlo de manera viviente. Es algo similar a la electricidad. Una cosa es  estudiarla en un libro y otra es ir al enchufe para tener contacto directamente con ella. Así que, temprano en la mañana —antes de que nuestros afanes irrumpan— necesitamos abrir nuestro ser a Él, entregarle lo que nos ocupa y permitir que Él nos hable e imparta Su elemento en nosotros por medio de Su palabra. Esta es la lectura primordial del día, el alimento que aviva nuestro espíritu y lo fortalece.

No debiéramos tomar este asunto como un método rígido porque nos estamos acercando a una Persona viviente. Sin embargo, si estás comenzando a desarrollar este hábito, puedes iniciar destinando cinco o diez minutos en la mañana y seleccionar uno o dos versículos de libros cortos y nutritivos como Gálatas, Efesios, Filipenses o Colosenses. Puedes tomar algunas de las palabras de esos versículos para conversar con el Señor y permitir que Sus palabras entren en tu ser.

2. Estudiar a fondo un libro de la Biblia

Profundizar en un libro específico de la Biblia durante treinta minutos cada día, nos proveerá un alimento mucho más sólido y duradero. En la mañana, lo más crucial para ser avivados es el ejercicio de nuestro espíritu, pero para que la palabra de Dios permanezca en nuestro ser es necesario el ejercicio de nuestras facultades, es decir, nuestra capacidad mental y nuestro entendimiento espiritual. El alimento temporal no es suficiente; necesitamos que la verdad de la Biblia cause una profunda impresión en nosotros y así se aloje en nuestro ser por medio de nuestra mente. Cuando estudiamos un libro a fondo, el Espíritu tiene manera de iluminar nuestra mente para darnos entendimiento. Una vez entendemos una verdad, ella puede permanecer en nuestra memoria, lo cual nos abre el camino a experiencias más ricas y profundas con el Señor en nuestro vivir diario.

3. Leer toda la Biblia de forma secuencial

Orar con un versículo en la mañana aviva nuestro espíritu y nos suministra para emprender ese día; estudiar un libro a fondo nos lleva a profundizar y permite que las verdades se alojen en nuestro ser. Leer la Biblia de forma secuencial, en cambio, nos provee una vista panorámica y contexto completo de cada libro. Esta lectura es rápida y no requiere que nos detengamos mucho, sino que avancemos para familiarizarnos con los hechos hallados en las Escrituras —personas, eventos importantes y dispensaciones—. Si leemos un capítulo del Nuevo Testamento cada día, lo completaremos en ocho meses y medio. 

Nuestra experiencia ha sido que cada una de estas tres formas de entrar en la Biblia satisface una necesidad específica, y al mismo tiempo, se enriquecen mutuamente creando así un ciclo maravilloso y completo. Es como recolectar un poco cada día. Una pequeña revelación hoy, otra mañana. Así, poco a poco se irán acumulando en nuestro interior. Cuando lleguen las circunstancias del día a día y si mantenemos contacto con el Espíritu, Él se encargará de llevarnos a la realidad de esas revelaciones, es decir, a la experiencia práctica. Ya no serán sólo revelaciones que hemos percibido de manera objetiva, sino que estas llegarán a ser parte de nuestra propia constitución.

Pero cuando venga el Espíritu de realidad, Él os guiará a toda la realidad (Jn. 16:13a)

Damos gracias al Señor por usar a todos los hermanos que nos precedieron para abrirnos la Biblia y dejarnos estas tres maneras prácticas de "recolectar" revelación cada día en Su palabra. Esperamos que te sean tan valiosas como lo han sido para nosotros.

Otros recursos


Queremos recomendarte dos recursos (legado) que hemos utilizado cada día durante muchos años y han sido muy valiosos en nuestra búsqueda y escudriñamiento de las Escrituras: 

Santa Biblia Versión Recobro

  • Nos da el tema de cada libro en una frase.
  • Un bosquejo que muestra un panorama completo de cada libro y sus secciones principales.
  • Notas que abren el texto, por ejemplo, explicación de palabras, verdades cruciales e incluso, notas al inicio de cada libro que presentan un resumen del mismo.

Conoce las diferentes ediciones disponibles para adquirirla

Estudio-vida de la Biblia

El Estudio-vida de la Biblia es un estudio detallado que honra la labor de los creyentes que nos precedieron y edifica sobre todo lo que el Señor ha revelado a Su iglesia a lo largo de los siglos. 

  • Un comentario completo desde Génesis hasta Apocalipsis.
  • Su énfasis no es la teoría sino guiarnos a experimentar las verdades bíblicas de forma práctica en nuestra vida diaria.

 

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